jueves, 13 de octubre de 2011

¿Qué es el ISBN?




Si eres de los que se quedan a cuadros cada vez que oyes esas siglas. Si esta denominación te suena chino. Si lees ese grupo de mayúsculas y a tu cabeza no aflora absolutamente nada, créeme, éste es tu post.

En apenas tres minutos te voy a resolver una laguna muy habitual en muchos lectores. Algo que si la gente supiera, le ahorraría muchos quebraderos de cabeza a la hora de buscar un libro. Y es conociendo su ISBN. 

El International Standard Book Number (en español ‘número estándar internacional de libro’) no parece un asunto de vital importancia para el lector de a pie, pero en cambio, si curioseamos un poco, nos toparemos con que gracias a él podemos extraer muchísima información sobre el libro que tengamos en las manos o queramos encontrar.

Podríamos decir que el ISBN es algo así como la “matrícula del libro”. Una serie de cifras que catalogan el ejemplar y lo identifican individualmente.

Se encuentra habitualmente en los créditos de inicio de cualquier publicación, en la página de la izquierda (ya sabes, esa zona un poco aburrida en la que pone todo el rollo del copyright, los derechos de CEDRO y toda la pesca). También se refleja en el código de barras (en la tapa trasera).

Hasta aquí vamos bien. Ya sabemos identificar el ISBN. Lo que pasa es que me he propuesto ir más allá y explicaros de qué manera se compone cada tira larga de números, que aparentemente parecen no tener sentido:

Actualmente, cada ISBN está formado por 13 números. Hace años eran menos, pero desde el 2007 se hace así para que el ISBN coincida con la numeración de los códigos de barras. 

Los números no están elegidos al azar, sino que cada grupo de cifras nos dice cosas tan curiosas como a qué país pertenece el libro o a qué editorial.

Veamos un ejemplo. Tomemos este ISBN como modelo:


978-84-683-0301-7


Vamos a identificar cada grupo. Es algo parecido a las cuentas bancarias, que se componen de manera similar:

  •   Los ISBN´s siempre comienzan por 978, porque es la denominación estándar para “libros”
  •  84: el código del país o lengua de origen (en este caso “España”)
  • 683: el código del editor (en este caso “Edebé”)
  •  0301: el código del artículo (título dentro de la editorial)
  • 7: el número de control (un número extra de seguridad para que no haya errores si baila una cifra)
Pues ya está. Habéis recibido el curso exprés de identificación de ISBN, y ya podéis ponerlo en práctica con los ejemplares que encontréis en vuestra librería.

PD: En el próximo post os explicaré una utilidad muy buena para esto de los ISBN´s. Ya veréis, os va a encantar.

PD2: Si hay algún listo o lista que tenga curiosidad por conocer el título del ejemplo que os he puesto… pues que investigue, que investigue…
 

martes, 4 de octubre de 2011

Del zorro y otros animales



Tras la noticia que ha sacudido la red (y otros medios informativos) respecto a una sentencia que asegura que "llamar zorra a la esposa no constituye menosprecio o insulto si quien utiliza este término lo hace para describir a un animal que debe actuar con especial precaución" vamos a aclarar los significados de la voz en el diccionario de la RAE:

zorra.

(Del port. zorro, holgazán, y este der. de zorrar, arrastrar; cf. prov. mandra, zorra, propiamente, 'mandria, holgazán').
  1.  f. Mamífero cánido de menos de un metro de longitud, incluida la cola, de hocico alargado y orejas empinadas, pelaje de color pardo rojizo y muy espeso, especialmente en la cola, de punta blanca. Es de costumbres crepusculares y nocturnas; abunda en España y caza con gran astucia toda clase de animales, incluso de corral.
  2.  f. Hembra de esta especie.
  3.  f. Carro bajo y fuerte para transportar pesos grandes.
  4.  f. prostituta.
  5.  f. coloq. Persona astuta y solapada.
  6.  f. coloq. borrachera (‖ efecto de emborracharse).
  7.  f. Ec. ojeriza.
  8.  f. Ur. Remolque de carga con cuatro ruedas de goma o más.
Que yo sepa, las mujeres no son animales. Aunque biológicamente lo sean, moralmente (la moral sólo es propia de humanos) esa calificación está fuera de lugar. No obstante se intenta respaldar la interpretación de los hechos con la acepción número 5. ¿En serio alguien cree que dicha acepción  ("persona astuta y solapada") es compatible junto a la frase ""la vería en una caja de pino"?

¿Estamos locos?

Pero vamos, siguiendo en esta línea, creo que los que nos hayamos sentido ofendidos por la noticia, tenemos todo el derecho a pensar que el que haya sido responsable de esto es un auténtico "animal".

animal

(Del lat. anĭmal, -ālis).

  1. m. Ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso.
  2. m. animal irracional.
  3. m. Persona de comportamiento instintivo, ignorante y grosera.
  4. Persona que destaca extraordinariamente por su saber, inteligencia, fuerza o corpulencia. U. t. c. adj.
  5. m. Méx. y Perú. Bicho, sabandija.

¿Qué pasa? Según la Rae, "animal" es un "ser orgánico que vive, siente y se mueve por propio impulso". Que no se crea que le llamamos "bicho o sabandija". ¡Faltaría más!

jueves, 29 de septiembre de 2011

"Best seller a cualquier precio"



Os recomiendo un vídeo muy interesante. Buscando por la red información para otro asunto, me he topado de repente con este reportaje realizado por la periodista francesa Annick Cojean. La pieza es de 2006, pero sin duda es perfectamente válida para entender muchos de los aspectos de gran industria editorial. La que mueve millones.

Hace unos días una amiga me preguntó por algunas páginas para estar al día sobre el mundo del libro y todo lo que se cuece en él. Pues bien, la primera receta que voy a darle es que se mire de pe a pa este documental, porque supone una buena vista de pájaro de todos los entresijos del mundillo: agentes, editoriales, escritores, ferias, premios, promociones…

He aquí el trailer que Televisión Española emitió la semana anterior al reportaje (una pieza de 3 minutitos muy cómoda para hacerse una idea).

La perspectiva está tomada desde el ámbito de la literatura internacional (sobre todo francesa e inglesa) y con un punto de vista que se fija en el libro como producto de mercado.



“Las buenas editoriales son buenos negocios” afirma una de las entrevistadas. No sé si esa afirmación debería tomarse de una manera tan categórica, ya que los libros pueden ser formidables y no necesariamente hincharse a llenar estanterías. Pero aquí se halla el concepto central que domina todo el documental: el best seller.

Por regla general, entre los autores que quieren ser considerados “buenos escritores” la palabra suele dar grimilla. Ha terminado adquiriendo un tono bastante peyorativo entre los círculos considerados “de calidad”. Pero por otro lado no podemos negar que cualquiera mataría por poder vivir de sus ventas.



¿Qué ocurre entonces con estos libros archieditados que gustan a tanta gente? ¿Podemos afirmar que la calidad desciende a medida que se eleva su volumen de ventas? Resulta algo difícil de asegurar. Hay muy buenas novelas que han llegado a vender millones de ejemplares y que probablemente sigan marcando generaciones. El best-seller no debería entenderse como un sinónimo de mala literatura en todos los casos.

Y para terminar os cuento el "momento flipante":

Transcurre más o menos a mitad del documental (minuto 32) donde se muestra una convención de escritores noveles en busca de representante literario. El encuentro se realiza en un hotel de San Francisco y cada autor dispone de apenas 3 minutos para defender su obra delante de cada uno de los agentes (más o menos al estilo de las citas a ciegas esas que organizan los yankies). Pero lo más alucinante es escuchar los argumentos de una de las participantes diciendo que quiere “escribir best-sellers para ir al programa de Oprah Winfrey”. Como véis, los aspirantes a famoso germinan por todos los lados. Pobre criaturita.

Os repito aquí el link del reportaje completo. Dura 50 minutos pero merece la pena (es un link de Megavídeo porque ya no está disponible en RTVE).

jueves, 22 de septiembre de 2011

Ayuntamientos del mundo, aprended (II): El tronco-crossing

He decidido renombrar la sección de "Lugares literarios" con este título. Me parece más útil y más reivindicativo, ya que hay tantas iniciativas para fomentar la lectura como cerebros pueblan la Tierra. Están los más tradicionales (actos de animación para los más pequeños, creación de bibliotecas para uso y disfrute de los ciudadanos… ). Pero también podemos encontrarnos  con iniciativas tan graciosas y originales como esta:  el tronco bookcrossing.


Lo encontré en Prenzlauer Berg, una pocholada de barrio cerca del centro de Berlín, y no pude resistir la tentación de fotografiarlo.


 
¿A quién no le apetecería meter la mano y descubrir qué tesoros oculta el arbolito?


martes, 13 de septiembre de 2011

Alimento para dragones (II): "Suspense" de Patricia Highsmith



Hoy os presento un manjar muy especial. Al menos lo es para lo que nos dedicamos a esto de escribir locuras en papeles, y más concretamente, a los que la intriga o el misterio nos tiene devorada la vida. 

Podría decir que este libro llegó a mis manos por casualidad. Y no porque lo encontrara abandonado en algún sitio o porque estuviera ajándose en un cajón mugriento de ofertas, sino porque lo que al principio confundí con otra más de las novelas de la famosa escritora realmente se trataba en un manual de escritura con todas las letras.

Zambullirse entre las páginas de Suspense es toda una lección de narrativa. Un libro que debería estar sobre la mesa de todo aquel que quiera asumir seriamente esta profesión. Y Highsmith nos ofrece una visión sincera, que no puede ser más humilde que la de su propia experiencia. Derriba mitos, da consejos impagables y asume sus propias meteduras de pata con absoluta sinceridad. Y todo contado de un modo en el que parece que te estás tomando un café con pastas en su apartamento de Manhattan. 

¿Cómo es posible que un libro que trata tan sólo de cómo contar historias enganche al lector desde la primera página? Tal vez sólo ella tenga la respuesta, aunque, como bien contesta a quien se atreve a preguntarle sobre el origen de sus novelas: “Las buenas ideas vienen sin previo aviso”.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Lugares literarios: Bebelplatz (Berlín)



Como la mayoría de los blogueros, El Dragón ha aprovechado este mes de agosto para descansar (que buena falta le hacía) y porqué no, para hacer también un poco de turismo. En esta ocasión el destino ha sido Berlín. Una ciudad plagada de sorpresas y buenas salchichas. 

Pero no todo ha sido relax y sosiego, sino que también la ciudad ha servido para descubrirnos lugares curiosos en estrecha relación con la literatura. Ha ido tan ilustrativo que vamos a aprovechar algunas de estas experiencias para inaugurar una nueva sección: lugares literarios con algo especial. Ya sea porque guarden una historia o un dato curioso. O porque molen simplemente.

Y el primer sitio que os propongo es la Bebelplatz, prácticamente en pleno centro de Berlín.



El día lluvioso acompañaba con el tono de la anécdota, ya que por desgracia esta plaza se ha hecho famosa por las piras de libros que los nazis quemaban durante la década de los treinta.

Pero no todo ha de ser depresión y tristeza. Como los alemanes son gente muy maja y han sabido revisar bien su historia, han instalado un precioso monumento en forma de biblioteca vacía que puede apreciarse a los pies de cualquier visitante que se pasee por la plaza. Un modo de velar por las almas de los libritos que ya no están con nosotros.



Como postre os pego el vídeo de Indiana Jones y la última cruzada con la famosa escena de las hogueras nazis, que aunque no está rodado exactamente en esta plaza, sí que hace alusión al hecho con un guiño ácido-humorístico muy propio del gran Spielberg (perdón por la calidad, pero no pude encontrar nada mejor).

Feliz regreso a todos.




martes, 9 de agosto de 2011

Alimento para dragones... "La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey" de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows




“Espera… ¿cómo has dicho que se llama?” te dirá cualquiera al recomendárselo. Y es que bajo este título tan poco "marketiniano" se esconde uno de mis grandes descubrimientos de este año: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows (tía y sobrina respectivamente).

“El libro del pastel de patata”, que es como vulgarmente lo denominamos, fue una recomendación de mi amiga Raquel que sabía que a mí lo del género epistolar me venía de largo. Debe de ser porque los libros escritos en forma de diarios, cartas y derivados despiertan al cotilla que llevamos dentro. Y desde Querido Susi, querido Paul de Christine Nöstlinger,  siempre me he sentido enganchada este tipo de literatura.

Pero hablemos del libro. La acción se sitúa en la Inglaterra de la posguerra, en la que una escritora con ansias de una buena historia comienza a cartearse con los habitantes de una isla minúscula que fue ocupada por los nazis durante la contienda. Una de las cosas que más me han gustado es la originalidad de los tiempos de la narración, ya que saltamos constantemente desde la época de la guerra a la actual de los personajes con una facilidad pasmosa. Me parece un buen ejercicio de trama y de puzzle de personajes. Y es tan amena que es muy apetecible para la playa este verano.

Y para curiosos: el libro tiene su propio blog con anecdotario molón.